¿Qué tan remoto es el futuro?


Me gustaría escribir esta entrada en español ya que tengo varias cosas que decir al respecto y quiero darme a entender completamente.

Hace ya casi un par de meses la contingencia por el COVID-19 llegó a México. Esta situación nos ha obligado a encerrarnos y seguir prácticas de seguridad para evitar ser contagiados o propagar la enfermedad. El Tec de Monterrey fue de las primeras (por no decir que la primera) instituciones en tomar medidas al respecto, y no solo hablo de instituciones educativas, pues actuó incluso antes que el propio gobierno nacional. Fue a mediados de marzo de este año que la universidad decidió suspender actividades presenciales y transicionar a clases en línea. Originalmente se planeaba seguir así por poco menos de un mes, pero debido al desarrollo de la situación hemos de terminar el semestre de manera remota.

“Closed as in Closed” flickr photo by cogdogblog https://flickr.com/photos/cogdog/26743273439 shared into the public domain using (CC0)

Este semestre comencé mis estancias profesionales en una pequeña empresa de Guadalajara. En cuanto supimos que ya había casos de coronavirus confirmados en México (muy poco después del anuncio por parte del Tec) se tomó la decisión de comenzar a trabajar en el formato de Home Office. También hemos seguido con el formato remoto desde entonces.

La tercera de mis responsabilidades este semestre es el servicio social. Estoy inscrito como tutor en un programa de preparatoria en línea llamado prep@net, donde me encargo de revisar tareas, resolver dudas y proporcionar retroalimentación a los estudiantes. Afortunadamente, esto ya se hacía de manera remota, así que esta parte no sufrió de graves cambios, o por lo menos de forma directa.

El episodio 469 del podcast de CBC Spark se grabó al poco tiempo de que la situación de contingencia afectase a Canadá. Tanto anfitriones como invitados cuentan sus experiencias y suposiciones respecto a lo que implica el cambio tan repentino de la forma de trabajar. Me pareció bastante interesante que tomaran una muestra significativa de las diferentes perspectivas en las que se puede encontrar la gente ante esta situación: aquellos que tienen suficiente experiencia trabajando desde casa, aquellos que no tienen nada de experiencia, aquellos que no tienen la opción de trabajar desde casa.

Me gustaría comparar mi experiencia personal con algunas de las cosas que se mencionaron en el podcast, y quisiera comenzar por la situación del repartidor de comida. Él menciona que se ve obligado a seguir trabajando y exponiéndose un poco más al riesgo pues tiene que continuar pagando renta y colegiatura.

Menciono esto porque, si bien no sería nada tan severo, originalmente pensaba quedarme en Guadalajara, lo que habría hecho que tuviese que gastar más, causarle más preocupación a mis padres y quién sabe cuántos problemas inesperados. Afortunadamente, decidí venir a mi ciudad natal con mi familia, lo que realmente me ha ayudado a sobrellevar estos tiempos tan inusuales.

“DiscussionImageFinal” flickr photo by spwam1 https://flickr.com/photos/pamrabin/33377172810 shared into the public domain using (CC0)

Otra de las cosas que se mencionan es el espacio de trabajo y cómo puede afectar el desempeño al momento de trabajar y, aunque no lo mencionan, también al tomar clases en línea. Cuando recién llegué a casa de mis padres mi espacio designado para usar mi computadora era un mueble donde solía estar una televisión en la sala. No tenía mucho espacio, ni mucha iluminación, pero creía que no me afectaría mucho, pues prácticamente todo lo que hago es en la computadora y no suelo necesitar escribir o leer en papel. No obstante, conforme pasó el tiempo vi que no era la manera más apropiada de trabajar. Ahora tengo una mesa amplia con una lámpara y acceso a un multicontacto. Ahí realizamos la mayoría de nuestras actividades tanto yo como mi hermano menor. He notado más comodidad.

En cuanto a mi experiencia con el trabajo, aunque no sea trabajo como tal, tengo un par de cosas por explicar. El proyecto en el que hemos estado trabajando este semestre es un videojuego. La empresa es muy pequeña y por lo mismo la comunicación y la colaboración son imprescindibles para conseguir terminar el producto a tiempo. El equipo del que formo parte es el de desarrollo de software, donde otro colega y yo nos encargamos de toda la programación del juego.

Cuando trabajábamos de manera presencial me sentía más productivo, pues cuando terminaba alguna o todas mis tareas del día solamente bastaba con moverme unos centímetros para ver en qué podía ayudarle a mi colega; cuando tenía alguna duda con cualquiera de los otros equipos también bastaba con levantarme e ir con ellos para preguntarles; mis superiores podían ver cuando estaba un poco perdido o no sabía qué hacer. En fin, era más sencillo trabajar continuamente por toda la jornada.

No creo que con el cambio a home office haya bajado el esfuerzo que pongo en el trabajo, pero sí pienso que me distraigo con más facilidad y que me cuesta extenuar mis preguntas hacia los demás trabajadores. Creo que estas cosas están relacionadas, pues utilizamos Discord para la comunicación y, contrario a lo que mencionan en el podcast, no tenemos restricciones para lo que escribimos en el chat, así que suele llenarse de memes, chistes o simples pláticas, lo que hace que perdamos un poco de tiempo. En cuanto a las dudas, cada equipo tiene su propio canal de voz, y por alguna razón, en este formato no me gusta interrumpir o molestar a los demás mientras trabajan. Ahora que lo estoy escribiendo, no suena muy lógico, pero creo que es debido a que cada equipo tiene su canal asignado y la intrusión se siente más de este modo.

“Distancing” flickr photo by GR167 https://flickr.com/photos/78423546@N06/49809408471 shared into the public domain using (PDM)

En cuanto a la escuela, originalmente pensé que esta transición resultaría positiva, pues podría dormir un poco más, no tendría que viajar a la escuela e incluso tendría más tiempo para dedicar a mis tareas y proyectos. Sin embargo, todo se ha sentido más pesado.

He tenido problemas para dormirme temprano, me he llegado a levantar tarde (cosa que normalmente no me pasa), me he estresado más ante las tareas, siento que apenas me alcanza el tiempo para cumplir con mis responsabilidades.

Afortunadamente, en la mayoría de mis clases se hicieron ajustes necesarios para disminuirnos la carga: clases de tres horas ahora duran dos, la carga de tareas es menor y algunos profesores son más permisivos. Por el otro lado, unas pocas de mis clases no sufrieron prácticamente de ningún cambio, solamente cambiaron formatos de entrega, pero la duración y entregables permanecen.

Relacionado con lo anterior, siento que se me ha dificultado prestar suficiente atención en clase. A diferencia de cuando era presencial, me distraigo constantemente y me conecto al celular o a alguna red social. Creo que esto tiene que ver con lo que se mencionaba respecto a los tiempos de descanso tras largos periodos de trabajo. Desde que entramos al formato remoto, paso una buena parte del día junto a la computadora, ya sea haciendo tarea, trabajo o en clases, lo que hace que me sienta muy exhausto y solo logre acumular estrés.

Pienso que la falta de interacción con amigos o el no poder salir a ningún lado también impide que podamos aliviar una buena parte de ese estrés. 

Uno de los factores de los que también quiero hablar y que no se mencionó en el podcast es la gran dependencia a Internet que ahora tenemos. Absolutamente todo lo que he de hacer para cumplir con todas mis responsabilidades implica el uso de Internet, así que cuando estás en una situación similar a la mía y no tienes muy buena conexión en tu casa, sumado a que tanto tus padres como tu hermano necesitan del Internet tanto como tú puede causar que se te dificulte comunicarte en el trabajo o en clases. En mi caso, la conexión durante el primer mes de cuarentena era muy mala en mi casa, así que tenía muchos problemas para mantenerme conectado durante mis clases y se me dificultaba escuchar y hablar durante las scrum meetings de mis estancias. Esto solamente añadía al estrés que ya había, así que agradezco que eso ya no sea más un problema.

Hasta ahora la experiencia de realizar mis actividades no ha sido muy placentera. Hay que tener siempre en mente que no estamos simplemente trabajando remotamente, sino que también nos vemos en medio de una pandemia. No obstante, me sigo esforzando para aprovechar mi tiempo incluso en estos tiempos difíciles. Espero que todos podamos salir adelante y volver a la normalidad muy pronto.

“Hope” flickr photo by racreations https://flickr.com/photos/racreations/2582419257 shared into the public domain using (CC0)

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